McDonalds en el que estaban cenando 10 agentes
de las fuerzas especiales de seguridad francesas.
Fuente: Antena 3
Un atraco a mano armada tuvo
lugar en un McDonalds de la localidad francesa de Besançon terminó de forma
inesperada para los delincuentes. Dos hombres irrumpieron en el restaurante de
comida rápida y gritaron a los presentes que se trataba de un robo y que todo
iría bien, tal y como informa la prensa local. No esperaban que entre los clientes
del establecimiento se encontraban 10 miembros de las fuerzas especiales del
GIGN (Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional).
Tras salir del
establecimiento, previo saqueo de la caja registradora, los ladrones fueron
seguidos por los agentes. Tras una persecución con tiroteo incluido que acabó
con uno de los ladrones con un disparo en el estómago, los delincuentes fueron
detenidos. El herido fue operado y se encuentra fuera de peligro.
Según testigos del lugar los
agentes estaban vestidos de civiles, cuando los ladrones ingresaron trataron de
amedrentarlos y estos solo colaboraron con todo lo que les pedían hacer, cuando
los sujetos encapuchados salieron del local empezó la balacera.

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